Una cama pequeña para una pena demasiado grande, y ella llora porque ni siquiera puede escucharlo quejarse. Ruina tras rezos, lamentos, estampillas, y gente, mucha gente. Supongo que hay matemáticas que nunca querríamos descubrir, supongo que hay verdades difíciles de asumir.
martes, 6 de diciembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
Unomásuno
Se acostaron, pero no se levantaron, dejaron que a la noche le siguiera el día y así sucesivamente hasta que se olvidaron cuando era de noche y cuando era de día. Hicieron un mundo de unas sábanas y un colchón, y no necesitaron más mundo que ese ni más personas que una. Se miraban, y entonces se reían sin saber porque, una risa de esas a medio camino entre la estupidez y la felicidad, una risa de esas que acaba en un roce, que le sigue un abrazo, y que termina en un beso. Agotaban los segundos sumergidos en palabras, hablaban como nunca antes lo había hecho, hablaban de esas cosas que nunca se habían atrevido a contar, hasta que de vez en cuando un cálido silencio les interrumpía y la sucesión de risas, roces, abrazos y besos empezaba de nuevo.
Aquellos días se comieron la monotonía, aquellas noches reinventaron la palabra amor.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Trescientos sesenta y cinco susurros después...
Te grito un secreto a voces, te soplo un guiño de frases, te hablo sin que me escuches, escribo un punto y aparte. Desmonto tanto cuento tonto, de verdugos, de princesas, y de prisioneros adictos al café. Empiezo viajes, monto mis sueños, y cazo tesoros en conversaciones aburridas por la experiencia. Disfruto mi mundo, segundo a segundo, de esto y de aquello, lo cambio todo, y empiezo de nuevo.
Trescientos sesenta y cinco susurros después....tú tenías razón.
Trescientos sesenta y cinco susurros después....tú tenías razón.
martes, 18 de octubre de 2011
Feliz

Otra vez te levantas y te miras al espejo, y no te gusta, otra vez, como cada día, trescientos sesenta y cinco días al año, pero sonríes, sonríes como siempre o como nunca, porque hoy quieres sonreír más, así que fuerzas tu labios, aprietas tus dientes y un día más te prometes que vas a ser feliz, un día más prometes que hoy será diferente. No es fácil, lo sé, quizás si tuvieses unos centímetros de más aquí y algunos kilos de menos allí, quizás si fueras más graciosa, o si tus ojos fuesen azules o verdes y estuvieran un poco más separados, todo sería más fácil, quizás serias popular, y las chicas populares siempre tienen novio, tú no necesitas un chico de revista, hace tiempo que no te interesan, solo necesitas alguien que te trate bien, que te haga sentir importante. Así que otro día mas sigues esperando el tren que te cambie la vida, esperando encontrar el billete ganador de lotería detrás de cualquier esquina, esperando ese no sé qué, esperando ese no sé quién.
Pero hoy dejas de esperar, hoy te montas en el primer tren que pasa sin importar el destino, hoy compras cien billetes de lotería sabiendo que uno de ellos va a ser el ganador, hoy no te importan esos centímetros de menos, o esos kilos de más, hoy te arriesgas, hoy no esperas, hoy es diferente, hoy por primera vez en tu vida quieres ser feliz.
http://www.youtube.com/watch?v=gH476CxJxfg&noredirect=1
domingo, 2 de octubre de 2011
Asta al corazón

De pronto, sin previo aviso, me percato de que estoy frente a frente con mi destino. Viene a toda velocidad, desbocado, dispuesto a arroyar con todo lo pasado en un abrir y cerrar de ojos; estoy arrinconado, no hay escapatoria, cierro los ojos y me rindo a él a puerta gayola...
Aquel día, la Plaza de los Fueros fue testigo de excepción de esta historia, una aventura inenarrable que dejaba en pequeñas migajas todas mis anteriores hazañas. Yo que había sido capaz de vencer a los Trols, de batir en duelo mortal al indestructible Goliat, incluso de hacer desaparecer la mismísima Estatua de la Libertad, jamás me había enfrentado a algo tan grande y poderoso.
Aquel ser aparentemente inofensivo, endeble e incluso irradiante de paz, traía consigo una fuerza fuera de lo común, una sensación que nunca antes había experimentado. Sus ojos me transmitían una seguridad que me hacía sentir endeble, lo cual contrarresté con alguna que otra mentira para sentirme mas seguro; su sonrisa me hacía fruncir ligeramente el ceño para protegerme de aquel brillo tan intenso, pero las gafas de sol me permitieron disfrutar de ella sin molestias. Su voz me tenía preocupado, poco a poco me iba hipnotizando y no podía hacer nada para evitarlo, suerte que la música de fondo mitigó los efectos de aquella hipnosis. También sus gestos, sus expresiones, su belleza y todo cuanto ella me iba mostrando me iba haciendo mella poco a poco.
Pronto me di cuenta de que aquella fuerza era algo superior a mi, algo a lo que no podría vencer jamás, pero a su vez algo por lo que debería luchar siempre. Una vez alguien me había hablado de algo así, de una sensación similar a la que yo estaba experimentando, creo que lo llamaba amor.
De pronto, sin previo aviso, me percato de que estoy frente a frente con mi destino. Viene a toda velocidad, desbocado, dispuesto a arroyar con todo lo pasado en un abrir y cerrar de ojos; estoy arrinconado, no hay escapatoria, cierro los ojos y me rindo a él a puerta gayola recibiendo una cornada de amor, en un ataque certero en el que atravesó el asta al corazón.
HAIKU:
Sueño en la distancia (acróstico)
Pía el gorrión y
Amanezco abrazado en
Zarzas de este amor.
CANCIÓN(ES) DEDICADA:
Naufragar, si es unidos, hará de este amor vuestra leyenda.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Amnesia

Escribo tu nombre, lo recorto y lo pego en la pared, dos horas después se despega y se cae. Así que lo vuelvo a escribir, pero esta vez lo escribo directamente en la pared, lo escribo con uno de esos permanentes en los que el fabricante asegura que es imposible de borrar, me voy a la cama tranquilo porque por fin tengo tú nombre escrito en la pared. Me despierto, miro la pared y tú nombre ya no está, ha desaparecido. Así que vuelvo a coger el permanente para volver a pintar tu nombre en la pared, pero por alguna razón, de mi cabeza también ha desaparecido tu nombre, tu recuerdo, tú. Así que lleno mi habitación de nombres de mujer: nombres bonitos y feos, comunes y raros, nombres de vieja y nombres de poligonera, esperando encontrar sumergido entre tanto nombre, el tuyo. A la mañana siguiente tan solo quedan la mitad de los nombres, y así todos los días van desapareciendo la mitad de los que había el día anterior, hasta que solo queda un nombre en mi pared,no se si es tu nombre, no se de quién es, pero no desaparece, no se cae, ni se me olvida…
domingo, 18 de septiembre de 2011
Vértigo
Y escapar, y volver a empezar, y dejarse llevar para volver a escapar, hasta que ya no quieras correr más, hasta encontrar algo, hasta encontrar a alguien, y que sus sonrisas maten tus días grises, y que sus caricias sean peripecias que te hagan perder la razón. Escribo sin saber porque hace mucho que no se nada, digo lo que dije, y no dije nada, y aquel día dije tantas cosas…
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