miércoles, 2 de noviembre de 2011

Trescientos sesenta y cinco susurros después...

Te grito un secreto a voces, te soplo un guiño de frases, te hablo sin que me escuches, escribo un punto y aparte. Desmonto tanto cuento tonto, de verdugos, de princesas, y de prisioneros adictos al café. Empiezo viajes, monto mis sueños, y cazo tesoros en conversaciones aburridas por la experiencia. Disfruto mi mundo, segundo a segundo, de esto y de aquello, lo cambio todo, y empiezo de nuevo.

Trescientos sesenta y cinco susurros después....tú tenías razón.

martes, 18 de octubre de 2011

Feliz


Otra vez te levantas y te miras al espejo, y no te gusta, otra vez, como cada día, trescientos sesenta y cinco días al año, pero sonríes, sonríes como siempre o como nunca, porque hoy quieres sonreír más, así que fuerzas tu labios, aprietas tus dientes y un día más te prometes que vas a ser feliz, un día más prometes que hoy será diferente. No es fácil, lo sé, quizás si tuvieses unos centímetros de más aquí y algunos kilos de menos allí, quizás si fueras más graciosa, o si tus ojos fuesen azules o verdes y estuvieran un poco más separados, todo sería más fácil, quizás serias popular, y las chicas populares siempre tienen novio, tú no necesitas un chico de revista, hace tiempo que no te interesan, solo necesitas alguien que te trate bien, que te haga sentir importante. Así que otro día mas sigues esperando el tren que te cambie la vida, esperando encontrar el billete ganador de lotería detrás de cualquier esquina, esperando ese no sé qué, esperando ese no sé quién.

Pero hoy dejas de esperar, hoy te montas en el primer tren que pasa sin importar el destino, hoy compras cien billetes de lotería sabiendo que uno de ellos va a ser el ganador, hoy no te importan esos centímetros de menos, o esos kilos de más, hoy te arriesgas, hoy no esperas, hoy es diferente, hoy por primera vez en tu vida quieres ser feliz.

http://www.youtube.com/watch?v=gH476CxJxfg&noredirect=1

domingo, 2 de octubre de 2011

Asta al corazón


De pronto, sin previo aviso, me percato de que estoy frente a frente con mi destino. Viene a toda velocidad, desbocado, dispuesto a arroyar con todo lo pasado en un abrir y cerrar de ojos; estoy arrinconado, no hay escapatoria, cierro los ojos y me rindo a él a puerta gayola...

Aquel día, la Plaza de los Fueros fue testigo de excepción de esta historia, una aventura inenarrable que dejaba en pequeñas migajas todas mis anteriores hazañas. Yo que había sido capaz de vencer a los Trols, de batir en duelo mortal al indestructible Goliat, incluso de hacer desaparecer la mismísima Estatua de la Libertad, jamás me había enfrentado a algo tan grande y poderoso.

Aquel ser aparentemente inofensivo, endeble e incluso irradiante de paz, traía consigo una fuerza fuera de lo común, una sensación que nunca antes había experimentado. Sus ojos me transmitían una seguridad que me hacía sentir endeble, lo cual contrarresté con alguna que otra mentira para sentirme mas seguro; su sonrisa me hacía fruncir ligeramente el ceño para protegerme de aquel brillo tan intenso, pero las gafas de sol me permitieron disfrutar de ella sin molestias. Su voz me tenía preocupado, poco a poco me iba hipnotizando y no podía hacer nada para evitarlo, suerte que la música de fondo mitigó los efectos de aquella hipnosis. También sus gestos, sus expresiones, su belleza y todo cuanto ella me iba mostrando me iba haciendo mella poco a poco.

Pronto me di cuenta de que aquella fuerza era algo superior a mi, algo a lo que no podría vencer jamás, pero a su vez algo por lo que debería luchar siempre. Una vez alguien me había hablado de algo así, de una sensación similar a la que yo estaba experimentando, creo que lo llamaba amor.

De pronto, sin previo aviso, me percato de que estoy frente a frente con mi destino. Viene a toda velocidad, desbocado, dispuesto a arroyar con todo lo pasado en un abrir y cerrar de ojos; estoy arrinconado, no hay escapatoria, cierro los ojos y me rindo a él a puerta gayola recibiendo una cornada de amor, en un ataque certero en el que atravesó el asta al corazón.



HAIKU:

Sueño en la distancia (acróstico)
Pía el gorrión y
Amanezco abrazado en
Zarzas de este amor.

CANCIÓN(ES) DEDICADA:
Naufragar, si es unidos, hará de este amor vuestra leyenda.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Amnesia

Escribo tu nombre, lo recorto y lo pego en la pared, dos horas después se despega y se cae. Así que lo vuelvo a escribir, pero esta vez lo escribo directamente en la pared, lo escribo con uno de esos permanentes en los que el fabricante asegura que es imposible de borrar, me voy a la cama tranquilo porque por fin tengo tú nombre escrito en la pared. Me despierto, miro la pared y tú nombre ya no está, ha desaparecido. Así que vuelvo a coger el permanente para volver a pintar tu nombre en la pared, pero por alguna razón, de mi cabeza también ha desaparecido tu nombre, tu recuerdo, tú. Así que lleno mi habitación de nombres de mujer: nombres bonitos y feos, comunes y raros, nombres de vieja y nombres de poligonera, esperando encontrar sumergido entre tanto nombre, el tuyo. A la mañana siguiente tan solo quedan la mitad de los nombres, y así todos los días van desapareciendo la mitad de los que había el día anterior, hasta que solo queda un nombre en mi pared,no se si es tu nombre, no se de quién es, pero no desaparece, no se cae, ni se me olvida…

domingo, 18 de septiembre de 2011

Vértigo

Y escapar, y volver a empezar, y dejarse llevar para volver a escapar, hasta que ya no quieras correr más, hasta encontrar algo, hasta encontrar a alguien, y que sus sonrisas maten tus días grises, y que sus caricias sean peripecias que te hagan perder la razón. Escribo sin saber porque hace mucho que no se nada, digo lo que dije, y no dije nada, y aquel día dije tantas cosas…

martes, 23 de agosto de 2011

Quizás...


Algún día podríamos encontrarnos donde todo empieza, y volver a empezar lo que nunca terminó o terminar lo que un día empezamos, tú decides. Quizás ese día ya no sea tan cobarde, quizás me acerque y te invite a un café, quizás hablemos, y entonces quizás no me pueda resistir y te bese, un beso por sorpresa de esos que no te esperas, pero que quizás te guste, y entre tanto quizás, quizás me dé cuenta de que he vivido todo lo que tenía que vivir sin ti, y que él resto quiero vivirlo contigo. Sé qué quizás sea una estupidez, que probablemente saldrá mal, y estoy absolutamente convencido de que es un error, pero es un error que merece la pena cometer, porque quizás solo necesite un café contigo para ser absurdamente feliz, porque quizás tú seas la única locura con sentido para este demente sin remedio. Así que viaja, come, ríe, enamórate, disfruta, sé feliz, porque por mucho que las cosas cambien y vuelvan a cambiar, por muy lejos que te vayas o por mucho que pase el tiempo, para mí siempre estarás a tan solo un quizás de distancia.

Siempre tuyo, una casualidad.

martes, 2 de agosto de 2011

Norte


Escapé por laberintos entre arenas movedizas, me metí en el mar, aguanté la respiración y dejé que la sal curase mis heridas. Me zambullí muy fuerte, más fuerte que nunca antes lo había hecho, me hundí, y conmigo mis miedos, mis inseguridades, conmigo cada uno de los triunfos convertidos en fracaso por el paso del tiempo, conmigo su perfume, su recuerdo, conmigo ella.

Silencio, tan solo necesitaba eso, un mucho de silencio y un poco de tranquilidad, un poco de paz y unos sorbos de felicidad. Cerré los ojos para abrir mi mente, y entonces lo vi claro, salí a flote, solté lastre dejando atrás uno a uno cada uno de los motivos que me impedían avanzar en el fondo de aquel mar en calma, cogí el timón con todas mis fuerzas y puse rumbo norte, más norte que hoy, más frio que ayer, más diferente que nunca.