martes, 5 de febrero de 2013

La tormenta perfecta.

La tormenta perfecta era cualquiera de nuestras discusiones. Todo era tan fugaz, tan intenso, tan innecesario. Un no cuando se suponía que tenía que decir , un cuando todo lo que tenía que decir era no, con el tiempo descubrí que la mayoría de las veces no importaba mi respuesta, muchas veces era algo que había o no había hecho, otras algo que había o no había dicho, y algunas simplemente estaba en el momento y lugar equivocado. 

No sé discutir,  ya me conoces, soy un perfecto inútil, un escapista de los conflictos, hago bromas, cuento chistes, soy capaz de casi cualquier cosa con tal de conseguir una sonrisa desesperada que firme las tablas en el último momento. Contigo era imposible, una broma, un chiste fuera de lugar y acto seguido sacabas las artillería pesada con las que de un plumazo derribabas mi propuesta de paz. 

Aprendí a discutir, mas bien aprendí a fingir, a fingir estar muy enfadado o muy preocupado, o lo que la  situación requiriese en cada momento. Te observaba, me reía, para dentro claro, llevabas muy mal que me riese en plena discusión, pero no sabes lo graciosa que te ponías, te llenabas de razones, de argumentos, se te llenaba la boca,  a veces no decías nada, y otras repetías lo mismo cientos de veces para que me diese cuenta de lo importante que era lo que decías; a veces la discusión era tan estúpida que era prácticamente incapaz de contener la risa y otras simplemente me descubría queriéndote mientras fingía odiarte...

Indiferente, cuando te volviste indiferente...


lunes, 17 de diciembre de 2012

Tú que has vivido lo suficiente...


Supongamos que ya has vivido lo suficiente, que ya has robado un beso, y que has perdido unos cuantos, que has querido, sido querida e irremediablemente también te ha tocado dejar de querer. Supongamos que es así, que ya has descubierto que lo mucho cansa y que lo poco engancha, que a veces sienta mejor una cerveza que una aspirina, y que por mucho que nos empeñemos en odiar los lunes, son los únicos que consiguen que los viernes valgan la pena. A estas alturas, si de verdad has vivido lo suficiente ya sabrás que lo estúpido a veces es lo más inteligente, y que por mucho que te esfuerces, no podrás evitar días en los que preferirías no haberte levantado de la cama, pero tendrás que hacerlo y sonreír, o cabrearte, gritar, y romper cosas, tendrás que hacer algo, porque si no, no estarías viviendo lo suficiente.

Yo no he vivido lo suficiente, ni una ínfima parte de lo que se consideraría suficiente, la verdad es que no sé cuándo será lo suficiente, pero sí que creo que estaré cerca cuando haya respondido a una pregunta, así que dime, si de verdad has vivido lo suficiente…¿Sabes ya como ser feliz?

martes, 27 de noviembre de 2012

Nuevo documento de texto enriquecido


Te hablo de calles, de bares, de gentes, lugares, te hablo y me escuchas o haces el gesto, emulas mirarme, te gusta burlarte, sacarme de quicio, conseguir irritarme, y grito te odio y luego te quiero, te quiero y te odio, y no sé lo que quiero...y entonces sonríes, susurras un beso, yo tonto me acerco, acaricio tú pelo, me río y te abrazo, me río y te beso..ya sé lo que quiero, te quiero a ti.

A veces te odio, por lo difícil que es dejar de quererte.
A veces te quiero, por lo fácil que es dejar de odiarte.

jueves, 4 de octubre de 2012

FBL5N - Visualizar Deudor


Dicen que los errores se pagan, que los besos se regalan y que todo el mundo tiene una segunda oportunidad...dicen tantas cosas, que ya nadie dice la verdad. 

viernes, 18 de mayo de 2012

Muro

Hagamos la guerra, y cuando uno pierda hagamos un muro, un muro muy alto, que tenga alambre de espino y un montón de centinelas subidos a enormes torretas. Dejemos de hablar, de besar, de soñar, para construir dos ciudades, una para ti y otra para mí, dividamos a partes iguales los recuerdos, lugares y calles, prendamos fuego al pasado, construyamos el presente, y  divaguemos sobre un futuro en planos de papel. Hagamos nuestro Berlín particular de esta guerra fría que somos tú y yo.


Y lejos de ti, yo volveré a ser yo, un yo sin ti, ¿un yo sin ti?, un yo sin ti.

martes, 8 de mayo de 2012

Introducción, nudo y desenlace...


Tiempos despiertos, en frascos de besos, noches de hechos, hecho de menos.

Prosas en verso, verbos perversos, contras mis miedos, pisando despierto.

Deber, querer, querido no es queriendo, palabras dañadas, vivir el momento.

Castillos, murallas, océanos de hielo, oscuras mentiras, ojos abiertos.

A cientos de dudas del desenlace, el protagonista todavía sigue atascado en un nudo que parece enredarse cada vez más.

miércoles, 4 de abril de 2012

Aporreo mi teclado

Aporreo mi teclado. ¿Este parón? Tengo miedo a escribir. Tengo miedo, confusión o una mezcla de adjetivos que creía olvidados. Otra vez en ese punto, ¿o quizás no?, ¿eso se sabe?, otra vez decenas de estúpidas preguntas inundan mi cabeza y sé que la respuesta no está en ninguna enciclopedia. Podría beber, beber hasta perder el conocimiento, hasta cruzar esa línea en la que se deja de pensar y preocuparme únicamente por caminar en línea recta, o simplemente por llegar a casa, eso es fácil pero también es cobarde. Eso me lleva al principio, el principio es que soy un cobarde, un cobarde al que le gustan los caminos fáciles, los caminos de una sola dirección alumbrados por carteles gigantes y luminosos que te van indicando lo que viene después. Hoy no hay carteles, solo débiles señales y alguien con el pulgar hacía arriba buscando moverse ofreciendo a cambio de un poco de compañía. Y si me desvió, y si me retraso, y si me hago daño…

¿A dónde vas? ¿Tienes prisa? ¿Y si no?